Fausto Alfredo, de Locutor de Radio a Flamante Hombre de Derecho, una Historia de Vida
Fausto Alfredo González Valdez, abogado y escribano, especialista en didáctica universitaria con título de la UNE, tiene varios cursos culminados, como el de locutor de radio y televisión.

Más de 30 años como comunicador en diferentes medios de comunicación, posgrado en Marketing político en la universidad Columbia, título en oratoria, derecho aduanero, derecho civil, derecho canónico entre otras especializaciones
“En la carrera de comunicación tuve el privilegio de haber trabajado con grandes hombres de la comunicación quienes marcaron la historia en mi vida de formación como Ovidio Javier Talavera, Flaviano Díaz, Cecilio Melgarejo, Domingo German, Benjamín Esquivel entre otras personalidades de la comunicación.” Cierto día, Fausto escucha a su esposa decirle que quería “ampliar su formación académica estudiando una carrera universitaria” y si había la posibilidad de que él la respaldara en ese proyecto de crecimiento.

Fue un momento de gran felicidad “porque ella quería seguir una carrera corta a nivel superior que en muy poco tiempo le pudiera dar algún ingreso para nuestra familia y ayudar en la formación de nuestros hijos que son 2 la nena se encuentra llevando el 3er año de Medicina en la UPE, y el varón Fabio Alfredo está en la ingeniería informática.”, expresa emocionado Fausto. “El sueño de su esposa siempre fue la de enseñar, y quería estudiar formación docente” y la respuesta de su esposo fue; acompañar ese sueño.
“Una mañana estando en radio Itapúa trabajando me entero de la habilitación de una universidad privada cerca de nuestra casa. Llamo a mi esposa diciéndole: mami, anda averiguá en ese local sobre tu carrera e inscribíte para estudiar y avísame enseguida y conseguir para tu inscripción y poder empezar ya nomás”, le digo.
“Al rato ella me llama y me dice: papi de venida trae un cuaderno universitario y un bolígrafo porque mañana empezás la carrera de derecho. Quiero que muy pronto seas nuestro abogado, ya te inscribí para que mañana empieces el curso. La carrera que yo quiero no tienen en esta universidad y esperaré a que termines y después yo seguiré tus pasos”, me dice.
No la defraudé, en 5 años terminé mi carrera de derecho y estudié un año más la carrera de notariado y también lo culminé con éxitos. Toda esta historia me caló bastante hondo y lo guarde como el más noble gesto de una persona hacia un ser querido y siempre buscaba la forma de recompensar con creces ese gesto de renunciamiento.

Un día en la oficina, me hicieron una propuesta de una carrera universitaria más y pensé “este es el momento de retribuir a mi esposa lo que ha hecho por mí para ser abogado”. Le llamo y le digo: mami compráte un cuaderno universitario porque mañana empezas en la universidad y quiero que muy pronto seas mi contadora. Y hoy ella es una flamante contadora pública.
Hoy son un matrimonio feliz, y comprometidos al servicio del Señor, agradeciendo todas las oportunidades que gozan, y los dos hijos maravillosos que tienen. El mayor, es informático y padre de una joven que ya está en el 3er año de medicina y Fabio que sigue ingenieria Informática.
“Les digo a la gente que nunca es tarde para nuestra formación y lo más importante es que si somos ya casados no ser egoísta con nuestra pareja y sepamos comprendernos y apoyarnos en la decisión que tomemos”, culmina.
